Estabilización por Fusión de Amianto

Los residuos de amianto, o asbestos, deben su peligrosidad a su conformación cristalina y no a otros factores. Las fibras de amianto, debido a sus características aerodinámicas, pequeño tamaño y forma alargada, pueden permanecer en suspensión en el aire el tiempo suficiente para que representen un riesgo respiratorio. La exposición al amianto puede ocasionar enfermedades irreversibles.
Por lo tanto, la problemática de su tratamiento se orientó a cambiar la conformación cristalina hacia una conformación inocua, y a la vez que dicho producto no sea otro material para rellenos sanitarios, sino que pueda ser reutilizado en otras aplicaciones. La tendencia mundial es tomar al vertido de residuos en rellenos como la última alternativa de disposición.
El proceso es la fusión del amianto a muy altas temperaturas junto con otros fundentes y su posterior enfriamiento para formar un material vítreo, con estructura amorfa.  El material obtenido es negro, compacto, que ha perdido las propiedades del amianto, y por lo tanto su toxicidad intrínseca.
El producto es utilizado como grava de bases y sub-bases, puede ser mezclado con hormigón y/o cemento, o formar parte de asfaltos.

 

Tubos de Gases Especiales

Este tipo de tubos contienen en su interior un revestimiento de amianto que le confiere la característica de peligrosidad.

El tratamiento consiste en cortarlos manualmente en condiciones de seguridad especiales para que la extracción del amianto no genere polvillo en el ambiente.

Luego el amianto es tratado mediante un proceso de estabilización por fusión, transformándose en un material vítreo inerte.

La carcaza metálica se recicla destinándolo al circuito de chatarra ferrosa.

 

Aerosoles

Los aerosoles en desuso se procesan por lotes de 20 unidades en una máquina especialmente diseñada para que en una sola operación sean pinchados simultáneamente, mientras una bomba de vacío aspira el propelente hacia un tanque pulmón.

Una vez descomprimidos se vuelca el contenido y se deriva a reciclado de solventes (desengrasantes) o combustibles alternativos (lubricantes) en contenedores.

Por otro lado, los envases vacíos van a otro contenedor desde donde se envían a prensada e incineración en el horno de tambores, reciclándose finalmente como chatarra metálica.

 

Pilas y Baterías

Las pilas y baterías se procesan por el método de destilación a presión reducida en un horno multitubular calefaccionado indirectamente. En una primera etapa se realiza la clasificación y separación de forma manual según:

1. Níquel-Cadmio

Los packs enteros se cargan en los tubos del destilador. Los tubos tienen cierre individual y una vez cerrados se procede al calentamiento del equipo al vacío. Cuando se llega a una temperatura determinada comienza el craqueo del plástico de las carcazas. El plástico craqueado así como otros orgánicos volátiles se colectan en un tanque recibidor y luego este líquido se destina a incineración. Luego, a mayor temperatura, el cadmio comienza a destilar y pasa a un condensador para luego recogerse en forma de polvo en un tanque colector.

El material que queda en los tubos del destilador es la aleación níquel-hierro que se deseaba purificar. Esta aleación es analizada para verificar que su pureza cumple con las especificaciones de los clientes.

2. Níquel - Metal Hidruro

El proceso es igual al anterior excepto que la aleación níquel hierro queda contaminada con el hidruro de litio y al finalizar la operación de destilación debe ser purificada mediante la neutralización del mismo. Así la aleación queda purificada y es analizada para que cumpla con las especificaciones correspondientes. La solución resultante es incinerada.

3. Ión-Litio

Este tipo de pila y/o batería tiene tratamiento previo a la destilación, que consta de molerlas para liberar los solventes (cloruro de tionilo) contenidos en las celdas estancas, caso contrario serían altamente explosivas por sobrepresión en el destilador. Si bien actualmente ya no se fabrican más con este componente, aún quedan pilas de este tipo en el mercado. La aleación resultante del proceso es Hierro-Cobalto.

 

Acumuladores de Plomo-Ácido

Las baterías de plomo-ácido tienen una doble característica de peligrosidad: el plomo y el ácido. Por esto, en una primera etapa, se retira el ácido de cada batería, se neutraliza y se destruye en nuestra planta de incineración.

Las placas de plomo se separan para su fusión y lingoteado con el fin de proveer plomo metálico como materia prima a fábricas de baterías.

Finalmente, el plástico de la carcaza se limpia por vaporización para su recuperación.

 

Tambores y Envases Metálicos

Los recipientes metálicos de diferentes configuraciones que ingresan a la planta son vaciados, escurriéndoseles el líquido remanente, que se destina a incineración. Luego son prensados e incinerados para liberarlos de todo material adherido. Si el material del envase es aluminio, se funde y lingotea para su comercialización. Si se trata de metales ferrosos, se deriva como chatarra.

En el caso de envases y contenedores plásticos que contuvieron líquidos peligrosos, el proceso incluye el lavado, vaporización, incineración de los líquidos residuales y control de pérdidas en válvulas o por pinchaduras para volverlos a utilizar.

 

Tanques de almacenamiento de combustible

Su procesamiento comienza con el tratamiento del tanque con solución de permanganato para neutralizar el tetraetilo de plomo residual, generalmente en el lugar de emplazamiento. Luego, los vapores explosivos son barridos con gas inerte y se sellan las bocas para asegurar un traslado o almacenamiento seguro.

El líquido residual se trata por incineración. Se realizan las mediciones correspondientes a trabajos en caliente y se procede al corte con soplete cuando las condiciones son las adecuadas.

Finalmente se disponen como chatarra y se envían para su fundición en acerías o bien se adecúan como tanques de almacenamiento.